Felicidades. Aunque la primera impresión me causó un gran susto. Pensé que se refería al moloch dios pagano de la antiguedad, pero es moloch en maya... causa un poquito de confusión. Saludos cordiales.
Moisés Cuadra: No se si ya te haz comunicado antes a está página y ya te he respondido. Si no creo que en la página hay una sección que se llama enlaces, y te comunicas a pastoral vocacional y ellos tienen la información
hola mi nombre es moise cuadra, soy de nicaragua, estoy muy interesado en entrar al seminario, pero quiero estudiar fuera de mi zona y de mi pastoral, me dirijo a usted para ver cual es posibilidad que pueda tener para estudiar en...
el padre Russell era un gran hombre, un gran sacerdote, un gran maestro, un gran consejero peor sobre todo un gran amigo, siempre se le recordara con mucho cariño, seguramente ahora goza de la gloria del señor porque fue un hombre...
Mensaje para la Cuaresma 2010 del Santo Padre, que este año se titula:
"La justicia de Dios se ha manifestado por la fe en Jesucristo”.
Intervinieron
en la presentación el cardenal Paul Josef Cordes, presidente del
Pontificio Consejo "Cor Unum”, Hans-Gert Pöttering, ex
presidente del Parlamento europeo y presidente de la Fundación Konrad Adenauer, y monseñor Giampietro Dal Toso, subsecretario del mismo dicasterio.
Comentando
el mensaje, Pöttering señaló que "el Santo Padre indica que
una forma radical secularizada de justicia distributiva separada de la
fe en Dios se convierte en ideológica. Como político, me gustaría
añadir: Hemos experimentado hasta dónde puede llegar esta idea en un
sistema socialista decaído.
"Solidaridad o caridad implica la
responsabilidad de defender y proteger —continuó— la dignidad universal
de todo ser humano en todo el mundo y en todas las circunstancias.
"Si
queremos preservar la libertad e incrementar la justicia, tenemos que
situar el valor de la fraternidad o solidaridad en el centro de nuestro
pensamiento político”.
Tras recordar las palabras de Pablo VI:
"El desarrollo es el nuevo nombre de la paz”, afirmó que es necesario
dar un paso más y decir: "La solidaridad es el nuevo nombre de la paz.
Al afirmarlo, volvemos a situar la libertad y la igualdad en un
equilibrio apropiado con la solidaridad.
"El Santo Padre ha
indicado dos conclusiones esenciales acerca del sentido cristiano de la
justicia: abandonar la autosuficiencia y aceptar nuestra misión con
humildad. Ésta es la brújula para toda política comprometida con la
responsabilidad cristiana, no sólo en el período de Cuaresma 2010, sino
también en este siglo XXI, con la tarea enorme que nos espera de forjar
la globalización”.