Mariana bonita: Son numerosos los casos que conozco en los que las personas reportan no sentir la mejoría esperada después de varios años en terapia. Paul Vitz en su libro: "La psicología como religión” cuestiona a la psicología como ciencia y la propone como una técnica para comprender y encausar noblemente la conducta humana. Señala que la formación del psicólogo tiene una base antropológica mutilada, ya que considera al hombre sólo como un ser bio-psico-social y, en los casos en que reconoce su dimensión trascendente, lo hace sin referencia al absoluto sino bajo un concepto postmoderno relativista en el que toda visión tiene validez y carece de valoración moral. Una vez que el relativismo es inyectado en la mente del especialista en conducta humana, ha entrado un engaño que evita la plena realización de la persona. Muchas terapias te llevan al análisis de tu pasado, te ayudan a clarificar tus sentimientos y procuran darte herramientas para conocerte más y encontrar en ti misma las soluciones. Los cursos a que haces referencia, ofrecen generalmente los mismos "pasos hacia el éxito”: piensa en tus sueños, define tú mismo tus valores, trázate metas, conoce tus habilidades, disciplínate, cree en ti mismo y nunca te des por vencido. Todo esto es sumamente útil pero insuficiente. El realismo cristiano, contrariamente al relativismo actual, subraya que para que una persona se sienta plena debe advertir lo que Dios quiere de ella y no lo que ella quiere de sí misma. En Col. 1,16 leemos: "Dios creó todo lo que hay en el cielo y en la tierra, tanto lo visible como lo invisible. Todo fue creado por medio de Él y para Él”. ¿Cómo encontrar el camino cierto a la realización personal? Pregúntale a tu creador. Él tiene el manual de instrucciones para el ser humano. Él te conoce perfectamente y te creó con un propósito. Decía Bertrand Russell: "a menos que se dé por hecho la existencia de Dios, la búsqueda del propósito de vivir no tiene sentido”. Puedes darle sentido a tu vida por uno de dos caminos: por el de la especulación o por el de la revelación. La mayoría elige la primera, hacen conjeturas, hipótesis, teorías. Grandes filósofos a lo largo de la historia "especulan” sobre el tema. Y en el de la revelación, es el propio Creador que nos dice quiénes somos, cuánto valemos y para qué fuimos hechos. Ya no te preguntes qué quieres y convéncete que la vida consiste en vivirla para Dios y no para ti misma. Estás sumida en tus sentimientos y hoy te invito a sumergirte en una actividad de amor por los demás. Reitero una invitación que he hecho frecuentemente: "Contra depresión, acción”.
Lupita Venegas/psicóloga valora_ac@hotmail.com |